Mantener el interés de un hombre o de una mujer
¿Te has preguntado alguna vez por qué no pasas de la primera cita? Te diré algo que es clave y es que en tus citas tiene que haber contraste. Es decir, puedes mantener una conversación interesante durante horas, pero también es necesario generar química. Si solo hay conexión sin esa chispa, es probable que no haya una segunda cita. No basta con ser un hábil conversador, necesitas mostrar algo más.
Cuando estás conociendo a alguien, lo normal es destacar lo que se nos da bien, pero abusar de ello puede dejarnos atrapados en nuestra zona de confort. La magia sucede cuando nos aventuramos a mostrar dimensiones menos exploradas de nosotros mismos. Por ejemplo, si eres una persona culta e intelectual, pero también muestras un lado divertido y sexy, crearás un magnetismo especial.
Las dualidades atraen
Poseer dos cualidades aparentemente opuestas puede generar una dualidad atractiva. Una mujer fuerte e independiente puede sorprender al revelar su lado dulce, cariñoso y comprensivo. Similarmente, el hombre divertido y bromista puede ganar puntos extra al demostrar su capacidad para ser serio y sincero en los momentos adecuados.
La clave está en mantener un equilibrio entre las diferentes facetas de nuestra personalidad. Ser capaz de alternar entre la seriedad y la diversión, la profundidad y la ligereza, despierta la curiosidad y el deseo de querer descubrir más. La mezcla de cualidades inesperadas crea un atractivo impredecible que va más allá de las habilidades verbales.
Fomentar la química en una cita
Existen otras formas de fomentar la química en una cita. Aunque la química es impredecible y puede surgir espontáneamente, personalmente creo que también se puede cultivar. ¿No te ha pasado alguna vez que no has prestado mucha atención a una persona y si te enteras que le gustas, tu percepción cambia y le empiezas a mirar con otros ojos?. Pues si tu cita te gusta, debe sospecharlo. ¿Cómo podemos lograrlo de manera sutil? Un pequeño cumplido puede ser efectivo, nada demasiado directo, algo así como: "Me encantan esos hoyuelos cuando sonríes" o, si te gusta su forma de pensar, podrías decirle: "Tienes una mente muy atractiva".
Otra táctica podría ser mantener una mirada ligeramente más intensa durante unos segundos más de lo habitual, sin exagerar, una sola mirada así suele despertar la curiosidad. También podría funcionar un ligero roce en el momento adecuado. Por supuesto, al tomar la iniciativa siempre hay un pequeño riesgo y puede que no siempre funcione, pero si te gusta la persona, vale la pena correr ese riesgo.
En conclusión, el arte de pasar de la primera cita implica la habilidad de mostrar un abanico diverso de aspectos de nuestra personalidad y algo de flirteo, ¡que estás en una cita, no en una entrevista de trabajo!.
La próxima vez que te encuentres inmerso/a en una conversación fascinante, recuerda que es posible que solo exista esa conexión y que debes mostrar contraste para generar la química que será la llave que abra la puerta a tu segunda cita.
Si después de una primera cita, llega una segunda, una tercera… y te preguntas cómo mantener su interés, aquí te ofrezco un aspecto importante a tener en cuenta.
Con todo mi cariño,
Laura Mójer






